agosto 27, 2005

Hartarse, hasta perder la cabeza, y volverla a recuperar (Creación)

Y no tener mis ojos con las preguntas de siempre
Claro, así vamos mejor por el camino donde la huella está hecha sólo para los caballos.
Montañés.
Cruzo mi vida y la cruza el metro, los automóviles, el tren y un submarino.
Tocando el tambor rumbo a la peregrinación nocturna.
Llueve.
Las antenas de televisión se enredan en mi cabeza.
Y parto rumbo al altar megalítico.
Está trizado_atónito_con las almas deambulando en el bosque donde fue construido.
Miles de años, y los pocos que tengo.
Sé que estoy condenado a seguir mis pasos, a morderme la cola de vez en cuando.
Harto de perder la cabeza y los entintes de mi rostro.
Ahuyentando a los perros.
Tus ojos hechos de ágatas, tan exquisitamente pulidos me enloquecen, y las manos que se pierden en la niebla.
De a poco la voz comienza a transitar por los pasillos de esta torre
el Alcázar de mi mensajería electrónica
Un nodo y otro se conectan
Y otra vez, desdibujada las líneas de la mano
Se tumban
sobre la hiedra.

1 comentario:

senorakravitz dijo...

genau....
souso, escribes bien. conoces a la poeta gioconda belli?
nosé nada de poesía, pero tiene un ritmo como el tuyo.